Autora: Marta Segura, Bióloga – Alumna Máster Nutrición y Salud VIU – Estudiante en Clínica Mireia 

 

La adolescencia y la nutrición

La adolescencia es una etapa vital en el desarrollo humano, tanto físico como psicológico, condicionando, ambos, el comportamiento, necesidades nutricionales y hábitos alimentarios. En esta etapa, la persona experimenta un intenso crecimiento y desarrollo, a la vez de una serie de cambios en la composición corporal inducidos por la pubertad. Por estos motivos, los requerimientos energéticos y nutricionales en la adolescencia van a ser de mayor relevancia en comparación con otras etapas posteriores. Durante esta etapa, los cambios psicológicos que el individuo experimenta afectan en los patrones dietéticos, la práctica de actividad física, y la forma en la que se llevan a cabo, ya que son dos condicionantes importantes en la adquisición de hábitos alimentarios saludables y su manutención a lo largo de su vida (1).

A día de hoy, nos encontramos frente una situación global en la que las enfermedades no transmisibles (ENT) se clasifican como la principal causa de mortalidad mundial, desencadenando a su vez problemas de salud multicausales. Entre estas causas podemos destacar cuatro, especialmente dentro de la población adolescente:

–  Consumo de tabaco

–  Uso nocivo de alcohol, con un comienzo a edades cada vez más tempranas

 –  Inactividad física y comportamientos sedentarios

 –  Hábitos alimentarios desequilibrados

Estos factores participan en la aparición de patologías crónicas como enfermedades cardiovasculares, dislipemias, enfermedades respiratorias, tumores… (2) Sin embargo debemos destacar dos grandes problemas de salud pública en la población adolescente como son la obesidad y los trastornos de la conducta alimentaria (anorexia nerviosa y bulimia en su mayoría)

Factores influyentes en el desequilibrio alimentario

Los hábitos alimentarios son fruto de interacciones y aprendizajes que experimentamos las personas junto nuestro entorno, condicionados por factores externos como la familia el entorno social y los centros educativos. Estos factores externos tienen especial importancia en las etapas más tempranas de la vida como la niñez, donde la personalidad del niño se está desarrollando y son mucho más influenciables.

Todos estos condicionantes que interfieren en nuestros hábitos alimentarios, se pueden agrupar en tres grupos principales: Disponibilidad de alimentos, recursos económicos y capacidad de elección. Y, a su vez, podemos encontrar diferentes factores pertenecientes a estas tres categorías:

  • Calidad y cantidad de la dieta: La cantidad afecta al mantenimiento del peso corporal, mientras que la calidad previene enfermedades y mantiene un estado de salud óptimo.
  • Inactividad física y sedentarismo: La práctica regular de actividad física contribuye al aumento del gasto energético diario, además de contribuir a un estado de salud óptimo.
  • Influencia de la publicidad: La publicidad busca promocionar productos procesados bajo la etiqueta de comodidad, fácil preparación, buen saboro prestigio social. Estos productos suelen estar cargados de azúcares simples, harinas refinadas, grasas saturadas y aditivos, entre otros componentes poco interesantes nutricionalmente. Además, las redes sociales pueden influir negativamente aportando una información equivocada y generar confusión al público si no se usan correctamente.
  • Factores sociales (ambiente obesogénico y cultura de dieta): el ambiente obesogénico se define como un conjunto de factores externos que inducen situaciones de sobrepeso y malnutrición a través de estímulos y comportamientos. Dentro de este encontramos la sobrealimentación, el bajo coste de alimentos ultraprocesados, restauración fast-food, amplia disponibilidad de alimentos muy calóricos y bajo aporte nutricional, publicidad hedónica y sedentarismo, entre otros. Además, contamos una cultura de dieta que asocia el acto de cuidarnoscon la pérdida de peso, los estereotipos, el físico idealy la mala relación con la comida.
  • Hedonismo: búsqueda de placer en el alimento. Es una herramienta muy útil para promover el consumo de alimentos ultraprocesados y avivar el hambre emocional.

 

Tendencia actual de la población adolescente

Con referencia a sus hábitos alimenticios, muchos adolescentes siguen un patrón dietético generalmente poco interesante nutricionalmente, con alta carga energética y con las siguientes características (3):

–  Capacidad de elección entre varias opciones (amplia oferta alimentaria de productos procesados).

–  Tendencia a lo rico y de fácil preparación.

–  Uso de establecimientos fast-food y abuso de snacks, dulces, refrescos…

–  Inicio temprano de la ingesta de bebidas alcohólicas (ocio en fines de semana

–  Pérdida de interés por las comidas clásicas y la cocina tradicional. Mucho picoteo

en lugar de respetar los horarios tradicionales

–  Desayunos de mala calidad

–  Cultura de dieta y moda: ayuno intermitente, dieta cetogénica, detox

Conclusiones

Los adolescentes son el grupo poblacional más influyenciable de todos. Contamos con personas a edades muy maleables y cuya personalidad aún está terminando de formarse. Por tanto, es fundamental ofrecer una educación nutricional de calidad y ser muy cuidadosos con la información que ofrecemos a la población, especialmente en medios públicos y redes sociales.

Por esta misma razón es muy importante establecer hábitos saludables de forma progresiva en sus vidas y normalizar el cuidarnos, no solo por conseguir un objetivo físico, sino por mantener un estado de salud óptimo, ya que los hábitos que implanten en su vida actual serán condicionantes de la calidad de su futuro.

Referencias: 

1. González-Gross M, Castillo M.J, Moreno L, Nova E, Gutierrez A. Alimentación y valoración del estado nutricional de los adolescentes españoles (Estudio AVENA). Nutrición Hospitalaria. 2003; 18(1): 15-28. https://scielo.isciii.es/pdf/nh/v18n1/original2.pdf

2. Edu.xunta.gal. (2011). Los factores determinantes de la elección de alimentos. Recuperado de: http:// www.edu.xunta.gal/centros/ieschapela/system/files/LOS%20FACTORES%20DETERMIN ANTES%20DE%20LA%20ELECCI%C3%93N%20DE%20ALIMENTOS.pdf

3. Aranceta-Bartrina, J., Arija-Val, V., Maíz-Aldalur, E., Martinez de la Victoria-Muñoz, E., Ortega-Anta, RM. Serra-Majem, L. (2016). Guías alimentarias para la población española (SENC, 2016); la nueva pirámide de la alimentación saludable. Nutrición Hospitalaria, 33, 1-48.

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