Autora: Izabela Bogdanov, Bioquímica – Alumna Máster Nutrición y Salud VIU – Estudiante en Clínica Mireia 

 

Toxoplasmosis

 

La Toxoplasmosis es la infección provocada por un parásito denominado Toxoplasma gondii.

El huésped definitivo de este parásito es el gato tanto doméstico como salvaje. Estos transmiten el parásito a través de las heces en forma deooquistes.

La infección se origina ingiriendo los o quistes del parásito cuando se manipula manualmente la tierra contaminada, comiendo hortalizas y frutas sin lavar, bebiendo agua contaminada o comiendo la carne cruda o poco cocida de animales que son huéspedes intermediarios. Una vez dentro del huésped los ooquistes se sitúan en los músculos o en el cerebro.

Los quistes son formas resistentes a los antibióticos, lo que dificulta la medicación.

Además se puede transmitir de la madre al feto. Los bebés que nacen infectados pueden tener convulsiones, ictericia, el hígado y bazo dilatados, además de otras complicaciones.

¿Cómo evitar la infección?

1. Evitar la carne cruda, poco hecha y los cárnicos crudos curados (carpaccio, chorizo, jamón curado, etc.).

2. Lavarse las manos frecuentemente.
3. Cocinar la carne hasta que alcance una temperatura mínima de 71oC en el centro del producto.
4. Desinfectar las frutas y hortalizas que se comen crudas con lejía alimentaria (incluso las ensaladas envasadas y cuando comes fuera de casa).

La Listeriosis

La Listeria monocytogenes es la bacteria que provoca la listeriosis.

Puede soportar temperaturas de entre 0 a 45oC y altas concentraciones de sal. Dentro del tracto gastrointestinal es resistente a la acidez del ácido gástrico y a las enzimas hidrolíticas. De esta manera puede sobrevivir en los alimentos refrigerados o productos conservados con sal.

En relación con el embarazo puede producir una granulomatosis infantiséptica, que puede desembocar en un aborto, un nacimiento prematuro y/o el fallecimiento del bebé. También está relacionada con el riesgo de meningitis en neonatos y de bacteriemia en las embarazadas.

¿Cómo evitar la infección? 

1. Consumir leche y productos lácteos: quesos, yogures, etc.sólo procedentes de leche pasterizada.
2. No comer las sobras de la nevera frías (calentar al menos a 75oC).
3. Evitar los brotes crudos (alfalfa, soja).
4. No comer patés refrigerados, ni carne cruda ni cárnicos crudos curados.
5. Evitar el marisco ahumado o crudo.
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